El 13 de abril, Remodelado buque científico Abate Molina arriba a Valparaíso
6 abril, 2022

El 13 de abril, Remodelado buque científico Abate Molina arriba a Valparaíso

abril 8th, 2022 Periodista Gabriela.Gutiérrez

Tras seis meses de trabajo en un astillero en Puerto Montt, el buque científico Abate Molina vuelve completamente renovado. La nave, que por más de 32 años ha sido el emblema de la investigación pesquera en Chile, fue sometida a una profunda modernización de sus sistemas y acomodaciones.

El buque científico Abate Molina es operado por el Instituto de Fomento Pesquero (IFOP) y ejecuta siete cruceros anuales de investigación pesquera y oceanográfica entre Arica y el canal del Chacao, que implican hasta 240 días de navegación.

Luis Parot, director ejecutivo de IFOP, expresa la gran satisfacción del instituto por el término exitoso de esta iniciativa, aunque anticipa que aún se requiere modernizar el motor y otros equipos para cumplir con el estándar de un buque científico internacional en materia de emisiones.

—Entonces, ¿Qué se espera para el futuro?

—Lo primero es agradecer el apoyo transversal que recibimos al asignarnos recursos y hacer esta remodelación. Gracias al esfuerzo de muchos, en especial de nuestro personal de Operaciones Marinas, la terminamos exitosamente, pero queda pendiente el cambio del motor y de algunos equipos que estamos evaluando.

—Por mucho tiempo se ha pedido un buque científico nuevo, que reemplace al Abate…

—En rigor, no se trata de dar de baja el Abate Molina, sino de disponer de otra embarcación moderna, con nuevas capacidades, y que pueda operar sin las restricciones del Abate. Algunos cruceros científicos debemos hacerlos en naves arrendadas que operan en la misma pesquería, lo que no es recomendable, porque el IFOP debe cuidar celosamente su independencia y la confianza de todos los actores.

—Es decir, ¿el Abate seguirá operativo?

—Eso esperamos. Hay una demanda creciente por conocimiento sobre temas ambientales, ecosistémicos, climáticos, y ello exige investigación y naves científicas disponibles a un costo accesible, condiciones que cumple muy bien el Abate. El buque puede seguir ejecutando los cruceros desde Valparaíso al norte y el resto del tiempo que le quedaría disponible, ejecutar cruceros para universidades y otros centros interesados en la investigación del océano y sus recursos. Hay una deuda ahí que podemos ayudar a saldar. Invertir en el Abate sigue siendo muy bueno para la investigación y para Chile.

 

—Pero, ¿el proyecto del buque nuevo en qué está?

—La Ley de Presupuesto 2022 asignó al IFOP la tarea de ejecutar ese proyecto en su etapa inicial y estamos avanzando: ya definimos los requerimientos, el 15 de mayo levantaremos la licitación internacional para el diseño y construcción, y el 15 de agosto se recibirán las ofertas. Con ellas en la mano y una vez evaluadas serán presentadas al Ministerio de Economía y a la Dirección de Presupuesto para que se nos autorice adjudicar la construcción. En todo caso, tomaremos el resguardo de poder hacerlo hasta el 15 de enero de 2023.

—¿Qué tipo de nave buscan?

—En lo esencial, un buque científico para investigación pesquera y oceanográfica moderno, con equipamiento de última generación, que facilite la ciencia a bordo, que pueda navegar apropiadamente en todo el litoral hasta Magallanes y con un bajo costo de operación. Si todo sale bien, debería estar activo el primer semestre de 2025

—¿Cuál es la vida útil que le queda al Abate?

—El Abate Molina está reacondicionado. Sin embargo, se requiere modernizar el motor y otros equipos para cumplir con el estándar de un buque científico internacional en materia de emisiones.

El Abate tiene un motor convencional diésel que, aunque está en buenas condiciones, no cumple la norma de ruido (euro 309), y algunos equipos como winches de pesca y tableros eléctricos y electrónicos, requieren ser reemplazados por equipos modernos que ocupan mucho menos espacio y requieren menos reparaciones y menos mantención.

—¿Cuál es, entonces, el diagnóstico del buque?

—El Abate es lo mismo que un auto antiguo que se mantiene en muy buenas condiciones, y puede seguir operando por un tiempo más. Ahora, al igual que un auto antiguo, está algo obsoleto si consideramos los requerimientos de la investigación pesquera y oceanográfica actual, y la demanda por más y más completa investigación para conocer los impactos del cambio climático en los recursos pesqueros y en los ecosistemas.

Diario La Segunda

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