Skip to main content

Comprometidos con la sustentabilidad

Instituto Tecnológico CORFO
Instituto de Fomento Pesquero

Instituto de Fomento Pesquero | Comprometidos con la sustentabilidad

Buques científicos

CHILE SE ENCUENTRA EN UN MOMENTO DE TRANSICIÓN CLAVE: Economía azul, el nuevo valor de producir desde el mar

CHILE SE ENCUENTRA EN UN MOMENTO DE TRANSICIÓN CLAVE: Economía azul, el nuevo valor de producir desde el mar

28 septiembre 2026

Este concepto refuerza el compromiso por lograr la sustentabilidad del sector pesquero -extractivo y de acuicultura-, promoviendo el uso responsable de los recursos y conservación de los ecosistemas.

La economía azul, que busca obtener valor de los mares mientras se protege la salud de los ecosistemas, presenta importantes oportunidades para incrementar las exportaciones del sector pesquero de nuestro país. Chile posee condiciones naturales, capacidades científicas y una importante experiencia productiva y de gestión, que le permite aprovechar de manera sostenible nuevos espacios de desarrollo sectorial, asociados a la conservación marina, el carbono azul y la adaptación al cambio climático.

El concepto de economía azul refuerza el compromiso por lograr la sustentabilidad del sector pesquero-extractivo y de acuicultura, promoviendo el uso responsable de los recursos y conservación de los ecosistemas. “Permitiendo de esta manera que el sector, logre o exprese su potencial de crecimiento, avanzando desde una producción basada principalmente en el volumen hacia una de mayor generación de valor mediante innovación, incorporación de tecnología, diversificación de productos y desarrollo de mercados tanto de carácter nacional como internacional”, indica.

Luis Parot, director ejecutivo del Instituto de Fomento Pesquero (IFOP), asegura que Chile se encuentra en una posición de vanguardia a nivel regional para aprovechar las oportunidades de la economía azul. “El desafío pendiente para capturar plenamente estas oportunidades, es articular los esfuerzos sectoriales en una estrategia nacional coordinada que se haga cargo de las necesidades de corto y mediano plazo”.

Hoy, nuestro país se encuentra en un momento de transición clave, avanzando desde una economía oceánica fragmentada hacia una estrategia integrada de economía azul, destacando en liderazgo internacional, pero enfrentando desafíos normativos y ambientales locales.

“Chile ha venido avanzando en convertirse en un referente regional en economía azul gracias a la combinación de políticas de conservación marina, el fomento de la innovación oceánica y la articulación de proyectos comunitarios sostenibles. Sin embargo, aún queda camino por recorrer, pero los elementos en los que se ha avanzado como país van en la dirección correcta”, explica Parot.

Con 62 años de trayectoria, el IFOP es el brazo científico y de investigación del Estado de Chile responsable de proveer la evidencia biológica, pesquera, oceanográfica y socioeconómica que sustenta la toma de decisiones públicas de manejo.

Entre otras materias, su rol central es establecer los límites biológicos seguros de captura, evaluar el estado de las poblaciones marinas y monitorear la variabilidad ambiental para garantizar que cualquier desarrollo económico marino respete la resiliencia de los ecosistemas; actualmente ejecuta más de 60 proyectos de investigación en diversas áreas.

En términos de comercio exterior, entre 2021 y 2025, la exportación de productos pesqueros creció a una tasa media anual del 7%. En el año 2025, se exportaron dos millones de toneladas, de las cuales el 55% correspondió a productos del sector pesquero extractivo, destacando el jurel como la especie con mayor volumen exportado. El 45% restante provino de la acuicultura, donde el salmón del Atlántico fue la principal especie exportada.

Los envíos al exterior generaron ingresos por US$ 9.180 millones de dólares durante el año 2025, lo que representó cerca del 8% de las exportaciones nacionales de aquel año. Además, Chile importó 216 mil toneladas de productos pesqueros, con un valor de US$ 639 millones, destacando en volumen el aceite de pescado, atún en conserva y el camarón ecuatoriano congelado.

“No obstante, los avances en acuicultura y de manejo pesquero en las últimas décadas, queda mucho por hacer en la diversificación de la matriz productiva, en fortalecer técnicamente a las comunidades costeras y en mejorar el equilibrio entre desarrollo económico y protección ambiental, logrando mayor sustentabilidad para transitar hacia lo que denominamos una economía azul”, dice Luis Parot.

Y agrega: “Chile tiene una posición geográfica privilegiada a nivel mundial pues su costa está inserta dentro de una de las zonas más productivas del mundo y su extensión posibilita el desarrollo de diferentes pesquerías tanto por los diversos recursos presentes —pelágicos, bentónicos, demersales, crustáceos, etc.— como también la escala productiva de sus actores —pesca artesanal e industrial, acuicultura de pequeña escala, mediana y gran empresa acuícola, etc.—, ello significa un potencial enorme que crece ante la demanda de productos de calidad a nivel mundial”.

Por ello, es primordial ejercer oportunamente las acciones para lograr el equilibrio entre la capacidad del medio ambiente y la demanda de recursos desde los actores sectoriales, proporción que se complejiza más con los efectos del cambio climático que demanda monitoreos y el despliegue de estrategias que los mitiguen.

“Por otra parte, históricamente hemos operado bajo un paradigma extractivista, hoy hemos avanzado sustantivamente hacia un manejo orientado a la sustentabilidad en la explotación de los recursos pesqueros y hacia la protección del medio ambiente acuático”, precisa el director ejecutivo.

En este contexto, en la medida que se encuentre un equilibrio entre estos factores y las necesidades sociales y económicas del país, las posibilidades de expansión de la industria y de las capacidades del mundo de la pesca y la acuicultura artesanales y de pequeña escala, son inmensas.

La economía azul presenta varios desafíos para Chile. Desde el punto de vista de la gobernanza, el ecosistema marino nacional está regulado por múltiples instituciones, entre ellas Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, Directemar, Ministerios de Economía, Medio Ambiente, Defensa, etc.

“Esta diversidad institucional —precisa Luis Parot— ralentiza en cierta medida la permisología y la fiscalización. Además, existe un retraso en la actualización y aplicación de guías nacionales de zonificación de uso del borde costero, indispensables para dirimir conflictos de uso espacial entre conservación, comunidades e industrias”.

MATERIAS PENDIENTES

La economía azul presenta varios desafíos para Chile. Desde el punto de vista de la gobernanza, el ecosistema marino nacional está regulado por múltiples instituciones, entre ellas Subsecretaría de Pesca y Acuicultura, Directemar, Ministerios de Economía, Medio Ambiente, Defensa, etc. “Esta diversidad institucional —precisa Luis Parot— ralentiza en cierta medida la permisología y la fiscalización. Además, existe un retraso en la actualización y aplicación de guías nacionales de zonificación de uso del borde costero, indispensables para dirimir conflictos de uso espacial entre conservación, comunidades e industrias”.

Fuente Mercurio de Santiago

Compartir en

Boletines Técnicos

Indicadores


Instituto de Fomento Pequero