Tanaidacea Dana, 1849
DESCRIPCIÓN
Crustáceos peracáridos de pequeño tamaño, generalmente de cuerpo alargado y subcilíndrico, con el cefalotórax cubierto parcialmente por un caparazón. El primer par de pereiópodos suele estar modificado en quelípedos robustos, característica muy distintiva del grupo. El abdomen o pleón está formado por varios segmentos y termina en un pleotelson provisto de urópodos. Como otros peracáridos, las hembras presentan un marsupio ventral donde incuban los huevos y juveniles. La mayoría de las especies mide pocos milímetros y puede confundirse superficialmente con pequeños isópodos o anfípodos (Larsen, 2005; Rogers et al., 2019).
DISTRIBUCIÓN
Los tanaidáceos presentan una distribución prácticamente mundial y se encuentran desde ambientes costeros someros hasta zonas oceánicas profundas. En Chile, se distribuyen desde aproximadamente 18°S hasta 56°S, con registros en la costa continental y en el Archipiélago de Juan Fernández. Son especialmente diversos en la zona austral, donde han sido documentados en los canales y fiordos de la Patagonia chilena, Estrecho de Magallanes, Tierra del Fuego y Canal Beagle, incluyendo registros entre 48°–51,5°S y en ambientes magallánicos hasta aproximadamente 56°S (González et al., 2008; Esquete et al., 2012).
HÁBITAT
Organismos predominantemente bentónicos marinos, asociados principalmente a fondos blandos de arena y fango, aunque también pueden encontrarse entre algas, fanerógamas marinas, detritos, fondos mixtos y otros sustratos. Muchas especies viven dentro de tubos construidos con secreciones y partículas del sedimento, en madrigueras o en los espacios intersticiales superficiales. Habitan desde la zona intermareal y estuarina hasta grandes profundidades (McLachlan & Brown, 2006; Blazewicz-Paszkowycz et al., 2012).

