Las primeras ovas de trucha arcoiris ingresadas al país son de origen alemán Hamburgo , las que fueron traídas en barco y desembarcadas en Argentina para su posterior traslado por tierra a Chile durante1905. Fueron incubadas en la Piscicultura Río Blanco ubicada en una localidad cordillerana al norte de Santiago. El objetivo inicial fue el repoblamiento de cuerpos de agua para fines de pesca deportiva. Las primeras cosechas con fines comerciales se registraron por el año 1981, con 149 t de producción. Al inicio de los cultivos en balsas- jaula, la actividad estuvo sustentada por el cultivo de esta especie. Durante el año 2002, el volumen producido de esta especie alcanzó las 74.267 ton registrando ventas del orden de los US$ 199,5 millones por concepto de exportaciones.