Esta especie al igual que la
trucha y el salmón del atlántico,
fue introducida a Chile a comienzos de siglo pasado. Las primeras ovas ingresadas
al país se importaron desde EEUU en 1930, para su cultivo y posterior
siembra en cuerpos de agua dulce, sin embargo, esta experiencia no fue exitosa.
Entre 1968 y 1972 se logró introducir esta especie, producto de un programa
cooperativo entre EEUU y Chile. Con el propósito de dar comienzo a la
actividad de ranching, la cual tampoco tuvo éxito. En la década
del 70 nacen nuevos intentos por introducir salmones desde la X Región
al sur, derivando a una actividad productiva cuyos primeros registros de cosecha
con fines comerciales se obtienen en 1981. A partir de 1982 las producciones
de salmón coho cobran importancia, siendo la especie de más relevancia
en el período 1982-1986 alcanzando 1.100 toneladas de cosecha en 1986.
La especie presenta desde entonces un vertiginoso crecimiento. Durante el año
2002, el volumen producido de salmón coho fue de 95.498 ton registrando
ventas de US$ 207,4 millones por concepto de exportaciones.