La explotación de ostra chilena data de a comienzos de siglo en el golfo de Quetalmahue, provincia de Ancud. En 1964 se inicia un programa de repoblamiento nacional, creando en los años siguientes y durante la década del 70 una serie de ostriculturas estatales en la zona de Chiloé , X Región. A comienzos de la década de los 80, estas ostriculturas son privatizadas y algunas entregadas en comodato a algunas universidades. El largo ciclo del cultivo de la ostra (sobre dos años), y un mercado muy restringido y exigente, han obstaculizado la inversión y el desarrollo de esta actividad. Durante el año 2002, la producción nacional fue de alrededor de 197.3 toneladas generando un negocio de alrededor de US$ 354.900.