Area de la Pesquería

La ley General de Pesca y Acuicultura define la unidad de pesquería de la merluza común en el área comprendida por las latitudes 29°10'S y 41°28,6' S hasta una distancia de 60 millas náuticas de la costa. Sin embargo las embarcaciones pesqueras desarrollan principalmente sus actividades sobre el área de la plataforma comprendida entre los 35° 20' S y 41° S y entre los veriles de 100 a 300 metros de profundidad.

Desde el punto de vista operativo, la flota principal se concentra en la VIII Región (Talcahuano-San Vicente), zona donde están establecidos los barcos de mayor autonomía y poder de pesca, capaces de proyectar operaciones pesqueras hacia toda la zona centro sur. Secundariamente se localiza una flota de arrastreros en la V Región (San Antonio-Valparaíso), cuyos barcos cuentan con menor desarrollo tecnológico y autonomía, lo que limita sus operaciones pesqueras hasta Constitución (35°20' S). Una característica importante de los barcos arrastreros de pequeño y mediano tamaño es la alternancia temporal del puerto base (V–VIII Región), tanto para rotar los caladeros, como para mantener vigentes los permisos de pesca en una y otra zona

Tipo y tamaño de flota

En esta pesquería opera una flota arrastrera industrial compuesta por unas 30 embarcaciones las que en su mayoría (65%) presentan una potencia inferior a los 1.200 h.p., mientras que el segmento de barcos con mayor potencia se ubica entre 1.300 y 2.400 h.p ( Fig 3 ). La capacidad de bodega oscila entre 25 y 720 toneladas, en tanto que el tonelaje de registro grueso (TRG) abarca el rango de 40 a 1.085 toneladas. La flota está compuesta por distintos tipos de barcos, predominando los arrastreros por popa tradicionales (pescantes y rolete), seguidos de grandes arrastreros con rampa, capaces de subir directamente la red a cubierta. Desde el punto de vista de la faena, la mayoría de las unidades de pesca corresponden a barcos hieleros, que transportan la pesca en cajas, refrigeradas con hielo.


Fig.3 Número anual de embarcaciones que han constituido la flota industrial de merluza común.

En esta pesquería también opera una flota artesanal dispersa en numerosas caletas de la IV a la X, aunque el 60% del desembarque de la zona centro sur durante el año 2002, fue aportado por una flota compuesta por 540 embarcaciones artesanales de Coquimbo y Los Vilos (IV Región), San Antonio, Portales y El Membrillo (V Región), Duao (VII Región) y Tomé y San Vicente (VIII Región). Dentro de la flota artesanal se distingue un segmento de botes de 5 a 10 metros y una fracción minoritaria de lanchas con cubierta corrida y cubichete de 11 a 18 metros. El principal aparejo de pesca utilizado por la flota artesanal de la IV a la VII Región es el espinel horizontal, en tanto que la red de enmalle constituye el principal arte de pesca utilizado por las embarcaciones de la VIII Región. El número de embarcaciones artesanales que operan en la V Región, donde se dispone de registro histórico, indica que durante los últimos cuatro años (1999-2003) el número se mantiene relativamente estable en torno a las 300 embarcaciones ( Fig. 4 ).



Fig.4 Tamaño anual de flota artesanal de merluza común.


Desarrollo histórico e importancia nacional

La pesquería se inicio en la década de los cuarenta con desembarques de 10 mil t, alcanzando un máximo histórico de 130 mil t, en 1968. Durante los siguientes 30 años el desembarque descendió progresivamente hasta las 25 mil t (1983) y luego se recuperó gradualmente hasta las 120 mil t (2001), acercándose a un nuevo valor histórico. A diferencia de la composición del desembarque en la década del 60, actualmente hay mayor equilibrio entre el sector pesquero industrial y artesanal ( Fig. 5 ).


Fig. 5 Desembarque histórico de merluza común por flota. Fuente SERNAPESCA.


Hasta 1980 la flota industrial de merluza común presentó dos centros de desembarque; San Antonio (33°35' S) y Talcahuano (36°40' S), pero posteriormente éste último se convirtió en el más importante a escala nacional. En los últimos años (2001-2002), el desembarque industrial anual ha alcanzado una cifra cercana a las 90 mil toneladas, con una participación de 20% en la V Región y 80% en la VIII Región. Por su parte, el desembarque artesanal de merluza común en igual período, fluctúa alrededor de las 30 mil toneladas anuales, con una contribución promedio de 47% en la V Región y 25% en la VIII Región. Una característica observada recientemente en el desembarque artesanal es la baja experimentada en la V Región , lo que se debe a una menor disponibilidad de merluza común en dicha zona.

De las 100 mil toneladas de materia prima correspondientes a los recursos objetivo de la flota arrastrera de la zona centro sur, la merluza común contribuye con el 74%, seguida de merluza de cola (20%), alfonsino (2,2%), besugo (1,5%) y orange roughy (1,4%). Las líneas de elaboración más importantes en el sector industrial son los congelados y fresco refrigerados con cerca del 80% y 11% de la materia prima, respectivamente. Una de las principales características de la industria, es la relación directa existente entre el ingreso de materia prima y el empleo en planta.

El desempeño de las exportaciones provenientes de recursos demersales de la zona centro sur, genera divisas por US$ 114 millones, con una tasa de crecimiento del 6% anual (2001-2002), destacando el valor de las exportaciones de merluza común, con un 56% del total.


Captura, Esfuerzo y Rendimiento

En 1993 la pesquería de merluza común es declarada en estado plena explotación y regulada mediante el establecimiento de cuotas globales anuales de captura. En los últimos tres años (2001-2003) dichas cuotas establecen límites máximos de captura por armador (LMCA) en el sector industrial y cuotas por zona y organización de pescadores (régimen Artesanal de Extracción, RAE), en el sector artesanal. Ambos regímenes administrativos tienden a un ordenamiento de la actividad extractiva condicionando la magnitud y distribución del desembarque en cada temporada de pesca, y han permitido una diversificación de la captura, verificada a través de un mayor número de viajes de pesca que registran captura de más de un recurso objetivo ).

La tendencia del rendimiento y la captura de la flota industrial ( Fig. 6 ), presenta un patrón ascendente continuo, coincidente con el patrón del desembarque para el mismo período. El incremento observado tanto en el rendimiento de pesca como en el índice de abundancia relativa, presenta consistencia con el alto nivel de biomasa del stock estimado mediante evaluación directa usando métodos hidroacústicos.


Fig. 6 Rendimiento y captura de la flota industrial de merluza común.

De acuerdo a los índices estimados por zona, este incremento es en mayor medida sustentado por la abundancia relativa observada en la zona 35°31' S – 38°39' S, también consistente con lo reportado por el crucero de evaluación realizado por B/I Abate Molina, el año 2002.

El desembarque artesanal presenta una tendencia similar a la industrial y también se correlaciona bien con la señal del rendimiento de pesca artesanal, constituyendo una evidencia en favor de la buena condición del stock. Sin embargo, durante los años 2002 y 2003 la pesca artesanal se vio afectada por una baja disponibilidad de merluza común en los caladeros tradicionales, atribuible a una alteración de su conducta normal en áreas costeras, como resultado de la masiva presencia de jibia ( Dossidicus gigas ).